miércoles, 12 de junio de 2013

C3. Módulo 2. UF2. Actividad 4


Razones para llevar tareas al aula. Dificultades y soluciones


Creo que la realización de tareas en el aula nos permite activar los conocimientos, habilidades y actitudes que necesitaremos para llevarlas a cabo.
Por otro lado, también tendremos que poner en práctica distintas competencias tanto comunicativas como generales.
El enfoque mediante tareas permite, en un ambiente controlado, llevar a la práctica (ensayar) todas las competencias que vamos a tener que utilizar cuando realicemos esa tarea en la vida real, de manera que ya sabremos las necesidades que se nos van a presentar y cómo solventarlas

En este sentido, podemos considerar que el hecho de llevar tareas al aula también es en sí mísmo una tarea, cuyo objetivo será la consecución de ciertos objetivos de aprendizaje de nuestros alumnos, la activación por su parte de ciertas competencias y el aprendizaje como último fin.

Como cualquier tarea, tendrá una fase de planificación, ejecución, evaluación y corrección. En gran medida el número de dificultades que puedan aparecer dependerá, en parte, de la mejor o peor planificación que hayamos realizado. Por otro lado, deberemos ser capaces de hacer una evaluación continua durante la ejecución (realización de la tarea planificada por los alumnos) para ir corrigiendo directamente los errores que vayamos detectando, es decir, adaptando nuestra planificación previa a las condiciones particulares y aspectos que se presenten en su desarrollo. Creo que, de esta forma, el éxito final está garantizado.

Obviamente, dicho así parece muy sencillo, pero imagino que no lo será tanto en la práctica. Cuanto mayor y mejor sea la formación y experiencia del profesor, mayores serán sus habilidades para realizar este proceso con éxito. Pero, como en cualquier tarea, sólo podemos aprender realizándola y son precisamente estos errores y sus ajustes los que nos llevarán a un aprendizaje con éxito.

C3. Módulo 2. UF1. Estilos de Aprendizaje y Enseñanza de la Lengua


Otro aspecto que se nos plantea en esta unidad didáctica son los distintos estilos de aprendizaje que existen: 
Visual, Auditivo, Cinestético, Táctil, Social o Individual.

Cada persona tiene diferentes formas de aprender y nuestra forma de aprendizaje condicionará un estilo de enseñanza diferente. Lógicamente, tendemos a pensar que lo que nos resulta útil a nosotros para aprender también les resultará útil a nuestros alumnos.

Aunque este razonamiento es lógico, por supuesto no es cierto. Debemos tener en cuenta esta variedad de estilos para introducir en nuestras clases actividades orientadas a los distintos modelos de aprendizaje, de manera que cubramos todas las necesidades de nuestros alumnos y no demos preeminencia a unos tipos de aprendientes sobre otros.

Concretamente, y reflexionando sobre mi propio estilo personal, creo que éste sería claramente visual, necesito escribir, hacer esquemas y resúmenes para interiorizar los conocimientos y esto se traduce un poco en mi estilo de dar las clases, ya que me gusta apoyar mis explicaciones con esquemas en la pizarra, me parece que todo "queda más claro" (claro, ¿qué me va a parecer a mí?). Es curioso cómo traspasamos nuestras ideas a nuestras acciones, me parece muy interesante ver esto de manera tan clara, al igual que en cursos anteriores hemos visto cómo nuestras creencias influyen también en nuestra forma de enseñanza. Ahora, el trabajo que queda es, una vez identificado esto, intentar modificar un poco esta "creencia" (que también lo es: "lo que es bueno para mí, será bueno para los demás") y empezar a preparar clases más heterogéneas, que sean útiles a otros tipos de aprendientes.

C3. Módulo 2. UF1. Actividad 6


Reflexiones sobre los factores de aprendizaje. La Motivación


En primer lugar sería conveniente saber qué entendemos por factores de aprendizaje, en este sentido podemos decir que "son todos aquellos aspectos que condicionan positiva o negativamente el proceso de aprendizaje de una lengua extranjera". Se trata, por tanto, de una definición muy amplia y no excluyente.

Entre los factores que he considerado importantes se encuentran los siguientes: 

- Enfoque de la clase
- Temas que se traten
- Forma en que el profesor dinamice las clases
- Ambiente de cordialidad, confianza que haya en la clase
- Materiales utilizados

Pero todos estos factores llevan implícito o están relacionados con un factor que merece una especial mención y análisis individual: La Motivación
Se trata de un concepto y de un ámbito que ya hemos ido teniendo en cuenta y mencionando a lo largo del curso, pero que aquí analizamos con mayor detenimiento. En concreto, a lo largo de la unidad formativa hemos reflexionado sobre las características, que a nuestro modo de ver, debe tener un profesor motivador. Yo he elegido las siguientes características: 

- Muestra entusiasmo y suscita interés en los alumnos
- Es capaz de desarrollar confianza en los alumnos y autonomía de aprendizaje
- Sabe cuándo y cómo corregir
- Adecúa las actividades al mundo, intereses y experiencias de los alumnos
- Fomenta la comunicación auténtica en el aula

También hemos analizado qué técnicas docentes se pueden utilizar para motivar a los alumnos, entre las que más útiles me parecen se encuentran las siguientes: 

- Evitar comparaciones entre alumnos, valorar los progresos individuales.
Me parece muy importante valorar el esfuerzo individual de cada alumno, que sienta que estamos dándonos cuenta de sus progresos, aunque sean pequeños. Me parece que eso aumenta mucho la motivación

- Ayudar al alumno a ser consciente de sus capacidades, de sus puntos fuertes y de sus carencias.
Me parece que también puede ser muy motivador hacer ver al alumno todo lo que es capaz de hacer, y lo que ya hace bien. De esta manera le resultará más fácil aceptar lo que le queda por aprender y poder centrarse más en ello

- Favorecer la autoevaluación.
Me parece bien favorecer que sea el alumno el que se de cuenta de sus propios errores y de las cosas que debe mejorar. Pienso que esto favorece el aprendizaje

- Elegir temas que les interesen y tener en cuenta sus conocimientos previos y su mundo.
Por supuesto, es fundamental para conseguir la motivación del alumno, que los temas tratados le resulten interesantes y no ajenos a su mundo

- Transmitirles que los errores forman parte del proceso de aprendizaje. Fundamental, para que los alumnos pierdan la vergüenza de cometer errores y participen activamente en la clase, es necesario hacerles entender que sólo equivocándos se puede aprender

- No limitarse al manual, utilizar otros medios y recursos.
Creo que en algunas ocasiones es recomendable no limitarse al manual, aunque tampoco considero necesario que siempre tengamos que utilizar otros medios, deberemos mantener un equilibrio y valorar la necesidad de recursos adicionales en cada caso

- Informar a los alumnos sobre el objetivo y la finalidad de lo que van a hacer.
Creo que en algunos casos será útil que los alumnos sean conscientes de para qué están realizando determinadas tareas, sobre todo en aquellas en las que no sea demasiado evidente

- Darles oportunidad de hablar de sí mísmos.
En su justa medida es bueno que los alumnos puedan hablar de sí mísmos, pero creo que habrá que tener cuidado para que ninguno acapare la atención más que los demás, puesto que esto puede hacer que el resto se desmotiven por falta de interés en lo que se está contando

martes, 11 de junio de 2013

C3. Reflexiones al Módulo 1

¿Cómo aprenden los alumnos?

¿Cómo aprenden los alumnos? Difícil pregunta... Al hilo de lo que hemos visto en el módulo, creo que quizá podríamos cambiar la pregunta a ¿Cómo no aprenden los alumnos?

Me ha parecido muy interesante ver la evolución histórica de las teorías psicológicas del aprendizaje, y su conexión directa con la evolución de las teorías lingüísticas y las consiguientes corrientes metodológicas. Todo está interconectado y es mucho más científico de lo que a primera vista podría parecer (por lo menos a los ojos de alguien inexperto como yo). Me gusta y a la vez me da miedo ver la magnitud del campo en el que me quiero introducir, es un verdadero reto conocer, interiorizar y asimilar todos los conceptos que aparecen en el módulo y, sobre todo, saber llevarlos a la práctica. Poco a poco...

La realización de este módulo me hace volver a lo que me comentó Cristina en el curso anterior, y sobre lo que ya reflexioné anteriormente. Creo que he sido muy crítica con mis profesores de lenguas (concretamente de inglés) puesto que considero que el método de enseñanza con el que aprendí fue completamente erróneo y sólo me ha llevado a momentos de gran frustración, que he superado gracias a mi interés y a mi decisión (competencias existenciales), aunque aún me quede mucho por andar. 

Viendo la situación a la luz de la nueva perspectiva en la que me encuentro, me doy cuenta de que mis profesores, probablemente eran unos "mandaos" y, además, lo hacían como se supone que era mejor (al menos en ese momento), siguiendo los métodos y teorías en voga. 

Por suerte, y en este proceso de analizar ¿cómo no aprenden los alumnos? se ha llegado a la conclusión de que este era un sistema con el que no se aprendía, o por lo menos, no tan bien o no con el fin de comunicación que se ha demostrado como verdadero objetivo del aprendizaje (porque, desde luego, gramática aprendí la habida y por haber).

Me parece fundamental esta nueva perspectiva, la de que el objetivo del aprendizaje de una lengua extranjera es hacernos competentes en la comunicación en esa lengua, no el conocimiento de sus reglas gramaticales, vocabulario y sintaxis. Pienso que esto es lo que ha hecho cambiar radicalmente las metodologías y permitido llegar a este enfoque  orientado a la acción en el que nos movemos en la actualidad

Probablemente (bueno, seguro) dentro de unos años otro estudiante escribirá alguna reflexión hablando de este enfoque como algo obsoleto y comentará las virtudes de algún otro método, sistema o enfoque. Eso me parece estupendo, pues demuestra que el aprendizaje y enseñanza de la lengua es un ámbito vivo, que evoluciona y que está en continuo avance, siempre intentando aprender de los errores del pasado y mejorando en base a ellos (aprendiendo las nuevas formas en que los alumnos no aprenden). 

Por esta razón, y para terminar mi reflexión, quiero dar su debido reconocimiento a todas aquellas personas que dedican su tiempo a analizar y reflexionar sobre el aprendizaje y enseñanza y desarrollan así nuevas teorías o enfoques, aunque luego se demuestren equivocados, porque esta es la forma de aprender y de avanzar y de conseguir la comunicación adecuada (que no perfecta) en una segunda lengua. 

Gracias!!



domingo, 9 de junio de 2013

C3. Módulo 1. UF2. Actividad 3

Análisis de una Unidad Didáctica


El la siguiente actividad hemos tenido que llevar a cabo un análisis de una unidad didáctica de un manual de enseñanza de español, para ver si se ajusta a las caractéristicas del enfoque orientado a tareas (EMT). Estas son las conclusiones a las que hemos llegado en nuestro grupo: 


 Unidad 7 del manual Gente 1

¿Cumple la tarea final todas las propiedades de una tarea según la EMT? ¿La tarea final será motivadora para todos los alumnos? ¿A lo largo de toda la unidad? ¿Se le dan al alumno suficientes herramientas lingüísticas para que pueda realizarla?
En primer lugar, debemos contextualizar la unidad que posteriormente vamos a comentar. La unidad que nos ocupa es la unidad nº 7 de las 11 que componen el manual Gente 1. Este manual abarca los niveles A1-A2 y cada unidad se compone de cuatro lecciones y, según los autores, cada lección abarca entre una hora y dos horas de trabajo en el aula.
Y, en segundo lugar, partimos de la base de que una tarea posee las siguientes propiedades: 1.Tiene una estructura pedagógicamente adecuada, 2. Está abierta, en su desarrollo y en sus resultados, a la intervención activa y a las aportaciones personales de los alumnos, 3. Requiere de ellos, en su ejecución, una atención prioritaria al contenido de los mensajes, 4. Les facilita, al propio tiempo, ocasión y momentos de atención a la forma lingüística.
Por tanto, teniendo en cuenta el párrafo anterior, nos encontramos en disposición de afirmar que la unidad 7 del manual Gente 1 sí responde y apunta a una tarea final según la EMT.
Pasamos ahora a comentar cada propiedad de la tarea en relación con esta unidad:
1. Tiene una estructura pedagógicamente adecuada ya que elección del tema y de la tarea final queda clara desde la primera página y nos da las herramientas necesarias en distintos ámbitos para realizar la tarea.
2. Está abierta, en su desarrollo y en sus resultados, a la intervención activa y a las aportaciones personales de los alumnos puesto que son los propios alumnos los que deben decidir la receta que van a desarrollar, los ingredientes o, por ejemplo, redactar la lista de la compra. Además, encontramos actividades en las que los alumnos pueden decir su parecer. Se requiere su participación.
3. Requiere de ellos, en su ejecución, una atención prioritaria al contenido de los mensajes puesto que tendrán que explicar claramente a la clase la receta además de haber comprendido la información previa que se les ha suministrado.
4. Les facilita, al propio tiempo, ocasión y momentos de atención a la forma lingüística como por ejemplo el uso de los impersonales para las recetas
En cuanto a si la tarea final es motivadora para todos los alumnos hay opiniones diversas. Quizá este haya sido el punto más controvertido. En general, pensamos que la tarea puede resultar bastante motivadora para todos los alumnos, ya que es dinámica, útil y práctica; y suponemos que todos ellos habrán ido o irán alguna vez a un restaurante o a la compra. Además, muchas de las actividades son comunicativas y enfocadas a un uso de la vida cotidiana de la lengua, lo cual nos parece un aspecto muy positivo.
No obstante, el tema de la motivación es algo muy subjetivo, por lo que dependerá en gran medida de la habilidad del profesor para saber motivar y presentar los temas, así como de las propias características, intereses, gustos y preferencias de los alumnos. Tenemos que tener presente, en este punto, la diversidad en el aula: podemos encontrarnos con alumnos que les gusten más las actividades de hablar y debatir, que las de leer, pero habrá gente que sea a la inversa. Por esta razón, nos parece muy acertado la introducción de tareas muy diversas y variadas que movilicen las distintas competencias comunicativas al máximo ya que, cuánta más variedad de actividades haya en la unidad, más posibilidades habrá de captar la atención de todos los alumnos.
Nos reafirmamos en la idea de que esta tarea final es motivadora puesto que consideramos que la temática de esta unidad incumbe a todo el mundo: todos los alumnos necesitan conocer el tipo de vocabulario de alimentos básicos, poder comunicarse en un restaurante, conocer los diferentes productos típicos españoles y los de sus países, redactar la lista de la compra y puede que también les sea de utilidad para encontrar trabajo en cualquier establecimiento relacionado con el mundo culinario: camarero, cocinero, etcétera.
Nos parece interesante y motivadora la dimensión sociocultural que se introduce, en cuanto a que los alumnos toman conciencia de un aspecto cultural como es la gastronomía, reconociendo similitudes y diferencias con su propia cultura gastronómica.
Por último, somos de la opinión de que la unidad introduce las herramientas lingüísticas necesarias. Nos parece que a lo largo de la unidad, se aporta al alumno las herramientas lingüísticas que pueda necesitar para la ejecución de la tarea final. Por un lado, se le proporciona un vocabulario bastante extenso de alimentos de la dieta española, así como sobre el sistema de pesos y medidas. Tienen ejemplos sobre distintas listas de la compra, la explicación de recetas e ingredientes de distintos platos; y, por otro lado, se les da un ejemplo de la tarea final que ellos deben realizar, que es la receta de la tortilla de patata. Por estos motivos, pensamos que al finalizar la unidad formativa los alumnos cuentarán con las herramientas necesarias para poder realizar su tarea final.
Además, para concluir, hemos coincidido en señalar que es bueno tener una amplia información de la temática de la unidad, ya que así el alumno puede adquirir siempre algo más de conocimientos y escoger aquello que más le interese, siempre sin llegar a “saturarle”, claro.


A continuación, incluyo también la comparación de los índices de dos manuales que aparecen en esta unidad formativa y la primera impresión que grabé en relación a Gente 1:

DIFERENCIAS MANUALES – MÓDULO 1 UF.2- ACT.2

La principal diferencia que encuentro entre los índices de estos manuales es que en el primero, desde mi punto de vista, está más delimitado el contexto de uso de la lengua (las situaciones), qué vamos a aprender en cada una de estas situaciones y la parte gramatical que le acompaña.
En "Intercambio", en cada uno de los módulos se especifica más el contenido de aprendizaje y gramatical, pero no delimitan muy bien las situaciones de uso de esos contenidos


ANALISIS DE UNA UNIDAD DIDÁCTICA

Me parece que a lo largo de la unidad, se aportan al alumno las herramientas lingüísticas que puede necesitar. Por un lado se le proporciona un vocabulario básico de alimentos de la dieta española, así como las distintas medidas en que estos se pueden comprar. Tienen ejemplos sobre distintas listas de la compra, así como sobre la explicación de recetas e ingredientes de distintos platos.
Por otro lado, se les da un ejemplo de la tarea final que ellos deben realizar, que es la receta de la tortilla de patata. Por esta razón pienso que al finalizar la unidad formativa los alumnos cuentan con la herramientas necesarias para poder realizar su tarea final.
En cuanto al interés e implicación para el alumno, creo que se trata de un tema interesante y útil para los alumnos, por lo que pienso que estarán motivados